A día de hoy, la publicidad llena una gran parte del espacio televisivo. Existen tantos productos y tantas marcas que es necesario que los fabricantes los anuncien para intentar convencernos de qué lo suyo es lo mejor.
La publicidad infantil, sobre todo en estas fechas, es mucho mayor ya que es capaz de influir en mayor medida. Los niños y adolescentes, al no diferenciar bien la realidad y las necesidades, son más susceptibles a los anuncios y por ello forman un porcentaje importante de mercado, ya que sus gustos y preferencias también influyen en sus padres. Esto puede desembocar en un consumismo descontrolado, ya que se encaprichan de todo lo que ven porque muchos de esos anuncios juegan sus ilusiones haciendoles creer que lo necesitan para ser felices.
Por todo ello, considero que es muy importante educar a los niños desde muy pequeños para que sepan que la publicidad no siempre es verídica y que no todo lo que anuncian es necesario en nuestras vidas. Hay que saber valorar los productos por lo que son realmente y no por lo que nos dicen, y hay que aprender a tomar decisiones propias de lo que queremos y de lo que solo es algo llamativo por su forma de ser anunciado.
La publicidad infantil, sobre todo en estas fechas, es mucho mayor ya que es capaz de influir en mayor medida. Los niños y adolescentes, al no diferenciar bien la realidad y las necesidades, son más susceptibles a los anuncios y por ello forman un porcentaje importante de mercado, ya que sus gustos y preferencias también influyen en sus padres. Esto puede desembocar en un consumismo descontrolado, ya que se encaprichan de todo lo que ven porque muchos de esos anuncios juegan sus ilusiones haciendoles creer que lo necesitan para ser felices.
Por todo ello, considero que es muy importante educar a los niños desde muy pequeños para que sepan que la publicidad no siempre es verídica y que no todo lo que anuncian es necesario en nuestras vidas. Hay que saber valorar los productos por lo que son realmente y no por lo que nos dicen, y hay que aprender a tomar decisiones propias de lo que queremos y de lo que solo es algo llamativo por su forma de ser anunciado.